Por la carretera

Octubre 11, 2007

Un otoño en Canadá

Archivado en: Canadá, Visiones — Tesista @ 4:47 pm

Los colores ocre y amarillo de las hojas caídas, el sonido que se produce al pisarlas; plash, plash, plash, la desnudez de los árboles que parecen unas figuras de ultratumba cuando su negrura contrasta con el azul del cielo que permanece tranquilo y limpio. El otoño es, quizá por su ausencia durante casi toda mi vida, mi estación favorita. El viento frío que anuncia la llegada del invierno, los últimos rayos de sol que despiden al verano. La luz que se agota, la noche que la posee. El otoño es simple y sencillamente espectacular, pero en Canadá, adquiere una dimensión majestuosa.

Otoño reflejado

Octubre 1, 2007

From Russia with love

Archivado en: Rusia, videos — Tesista @ 2:53 pm

(un videito “educativo” que hizo el compadre Cobo de nuestra visita a la madre Rusia)

Septiembre 24, 2007

Castellers en Barcelona

Archivado en: Barcelona, Catalunya, Fotos, Souvenirs — Tesista @ 9:17 am

Stairway to heaven

Septiembre 20, 2007

Rusas en NY

Archivado en: Estados Unidos, Fotos — Tesista @ 2:15 pm

Porque, para algunas personas, aquellos viejos tiempos de la guerra fría nunca existieron. Cuatro rusas guapísimas en Wall Street.

rusas-en-ny.jpg

Septiembre 10, 2007

Yo me bajo en Atocha

Archivado en: España, Souvenirs — Tesista @ 11:11 am

Extrañaré esta ciudad, extrañaré sus barrios; Malasaña, Lavapiés y la Latina, a sus chinos y sus tiendas; el insoportable calor de verano y el insalvable frío de invierno; sus bocadillos de calamar bañados en minis de sidra, su paella y su gazpacho; su alcoholización ontológica, su tapeo filosófico y su marcha epistemológica. Extrañaré esos rincones llenos de sorpresas: El Kabokla y su comunidad brasileña, el Aires de Minho y el fútbol mojado en cañas y pimientos del padrón; las bodegas Rivas y el buen vino; el casi invicto irlandés de tribunal, con las pintas perfectas de Helen y el gol de México que nunca llegó. La Vía Láctea y su fabuloso primer piso sin humo; los falafels con picante y queso; la plaza de los cubos y sus cines en su idioma original; el autobús A. Extrañaré sus coronas, valentinas y tequilas consulares; su paseo de recoletos; sus baños que ponen McDonald´s en la puerta, siempre dispuestos para las necesidades más imperiosas; Somosaguas con su arquitectura carcelaria y sus pintas asquerosas, pero con su calidez anarquista; el metro y las eternas obras gallardonescas; sus primeros rayos de sol en primavera y los escotes que florecen con ellos. Su próxima estación esperanza, su Plaza Mayor y muchas cosas más. Pero sobre todo los compas de por aquí que han sido mi familia en el “exilio” académico-sudaca. Y ya lo dijo Sabina, siempre habrá un tren que desemboque en Madrid.

Septiembre 9, 2007

Después de la lluvia en Italia

Archivado en: Fotos, Italia — Tesista @ 6:21 pm

Agosto 31, 2007

Las universidades como destino turístico

Archivado en: Filias, Francia, Polonia, Souvenirs — Tesista @ 12:17 pm

Debo reconocer que, así como hay personas que, cuando viajan, gustan de visitar sitios como los cementerios (en algunas ciudades, por ejemplo en París, incluso hay tours en los cementerios de Montparnasse y Pere Lachaise, este último, hasta visita virtual propone), otras personas hacen rutas de bares, iglesias o de lugares para comprar. En mi caso sin embargo, siento una especial atracción por las universidades. En ellas se puede comer a precios asequibles (y siempre será preferible a un McDonalds, que por cierto resultan muy útiles cuando se necesita un servicio, excepto en Moscú, ya contaré en algún momento por qué). En las universidades siempre habrá un rincón donde sentarse o tumbarse a leer, escribir, ver pasar a las personas o hasta tomarse una siesta. Ese asunto del “ambiente universitario” habla mucho de la ciudad donde se está y es algo que, al menos yo, aprecio casi con devoción (mezclada con una dosis de fetichismo claro está). En la Universidad de Varsovia un día me metí a una clase y tuve que quedarme una hora entera sin entender una sola palabra de lo que se decía (pero en un aula que hizo que valiera la pena la incomunicación). En otra ocasión tuve la oportunidad de pasar una semana en un pequeño estudio del Latin Quartier que estaba justamente enfrente a la Sorbona y los fantasmas de tantos franceses que admiro me acompañaron en algunos paseos por ahí. Durante algún tiempo me dediqué a coleccionar camisetas de universidades (como quien colecciona camisetas del Hard Rock) y siempre será grato pasarse por una biblioteca universitaria.

La foto: Estatua en la Queen’s University en Belfast.

Queen`s university

Agosto 27, 2007

Escribiendo sobre viajes

Archivado en: Herramientas para viajar, Reflexiones de viaje — Tesista @ 11:04 am

Me encontré con este sitio: Writing Travelers, que básicamente es un wiki en donde, de forma “social” se escriben guías de viaje (que parece ser después se publican en papel, lo que lo hace más interesante aún). Será difícil competir con las fabulosas (son mis favoritas) guías de Lonely Planet (que ahora se pueden leer en español), pero suena interesante como propuesta. Quizá sería necesario hacer algo parecido en nuestro idioma (y con nuestros rasgos culturales en común), total, viajeros cuya primera lengua es el español, somos muchos.

Actualización:

Una propuesta más ambiciosa y que parece tener mucho éxito es Travelblog, un interminable y extraordinario “coro de viajeros” en forma de “social software”

Agosto 25, 2007

¿Y las piedras? Mojadas. Y sin embargo….se mueven

Archivado en: Crónicas, Irlanda, Música — Tesista @ 12:19 pm

Hoy

El pequeño pueblo de Slane, que en gaélico se escribe Baile Shláine, está ubicado a unos cuantos kilómetros de la capital Dublín en la República de Irlanda. Un pueblo tranquilo en donde la vida pasa con las revoluciones bajas, en donde la música de fondo que pareciera escucharse viendo a sus habitantes caminar es un vals, pero hoy, hoy no es así.

La lluvia constante, que convierte al campo en una verde alfombra, da una sensación de tranquilidad e inmovilidad, las gotas caen en una coreografía aletargada y pausada; hoy, no. Los habitantes de Slane deben conocerse hasta la historia personal, deben conocerse personalmente y seguramente se saludan por su nombre cuando se cruzan por las pocas calles del pueblo por las que se deben cruzar tantas veces que es imposible no conocerse, pero no hoy.

Hoy, un viernes por la tarde, todo parece desbordarse, acelerarse. Hoy, que todavía no es mañana, y que apenas se prepara para serlo, el pequeño pueblo de Slane comienza a rodar y lo hace a un ritmo diferente. Un ritmo que se antoja milenario, como si los druidas que moraban por estas tierras hace unos siglos estuvieran a punto de aparecer.

El hostel donde me hospedo, llamado Slane Farm Hostel, es uno de los hostales más acogedores y con mayor personalidad en los que me he quedado (por este precio), con tan buen gusto y calidez como sencillez. La dueña, Joanne, parece salida de una película en la que la protagonista da confianza. La granja está a sólo unos 10 minutos andando del Castillo de Slane y todavía no queda claro por qué hay una fila de trailers estacionados en un pequeño camino al lado del castillo. Tampoco ha quedado clara la función de las cámaras de seguridad que se han instalado a lo largo de la carretera que cruza al pueblo por donde pastan vacas y ovejas ajenas a lo que sucede a su alrededor. Hoy que todavía no es mañana pero que pronto lo será, es la noche previa al concierto que, después de 25 años de ausencia, darán los Rolling Stones en Irlanda. La que quizá sea la banda más vieja y mítica del planeta (al menos la que tiene la mejor mercadotecnia) aterrizará mañana en estas tierras celtas. Mañana, las mejor conocidas como sardónicas majestades, prenderán fuego al castillo de Slane y ni toda la lluvia de Irlanda podrá apagarlo, pero no será hoy. (más…)

Agosto 22, 2007

Una pinta en un bar de Dublín

Archivado en: Historias etílicas, Irlanda — Tesista @ 12:39 pm

Patrick Conway´s, en la calle Parmell de Dublín, es un Pub que lleva abierto desde 1745. Tanto alcohol ha corrido por aquí que el dueño, o al menos el gordo afable del otro lado de la barra que lo parece, nos mira a todos con aire de sabio ancestral, todo un shamán de lo etílico.

Un tipo que ya lleva más cervezas de las que su cuerpo puede aguantar entra dando tumbos, el gordo sabio de la barra lo saca reprendiéndolo, como si de un hijo desobediente se tratara. En el fondo, un mural transporta al Pub del siglo XXI en el que las televisiones airean los deportes locales, el hurling, el irish football, las carreras de galgos y caballos, a su ancestro del siglo XVIII. Mientras afuera llueve, como siempre en Irlanda, yo me tomo una segunda pinta que le pido, esta vez no al gordo, sino a una china que llegó de inmigrante a un país de inmigrantes. ¿Pinta de qué? De Guinness obviamente.

 

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